P r i n c i p a l T e x t o s G a l e r i a I n f o r m a c i ˇ n
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LIBRO XI

Eres una tierra que no ha sido purifi­ca­da, que no ha sido lavada por la llu­via.

  EZEQUIEL.

Este libro ha sido compuesto por Isis para su hermano Osiris, a fin de hacer revivir su alma, reanimar su cuerpo y devolver el vigor y la juventud a todos sus miembros divinos, a fin de que, finalmente, sea reunido con el Sol, su padre.

  SAHU.

 

RIVE TÉNUE

TIERRA VIVA

1. El hombre más loco puede volverse Sabio si Dios le ilumina, pero el Sabio no podría volverse insensato porque es el Señor quien le sostiene.

1'. Más vale parecer idiota alabando a Dios que pasar por inteligente negando la evidencia de la vida.


2. El trabajo que conviene a los igno­rantes y que los mantiene en la obedien­cia y en el orden no podría aplicarse a los hombres instruidos y dueños de sí mismos.

2'. Si no encontramos a Dios durante nuestra vigilia, tampoco lo poseeremos durante nuestro sueño.


3. Las sutilezas intelectuales son nimiedades respecto al conocimiento del mundo total.

3'. Arrojemos nuestra ciencia al fuego y nos producirá por fin algo bueno, como la simplicidad de las ceni­zas.


4. El Sabio y el loco no dudan, sin embargo, uno posee y el otro es poseído.

4'. Abandonemos toda vana malicia y Dios aparecerá desnudo ante nuestros ojos deslumbrados.


5. La vida en Dios primero es dulzura, alegría y liberación, luego se pierde en la contemplación del Ser sin análisis posible.

5'. Quien alcanza a Dios en espíritu y en cuerpo es como la quintaesencia del cielo y de la tierra.


6. La gran rebeldía es buscar a Dios sin cesar.

El verdadero éxito es alcanzarlo sin retorno.

6'. En el lugar oculto, la joya luminosa vive actualmente.

"Haciendo el bien, el mal desaparece por sí mismo. Combatiendo el mal, se corre el gran riesgo de hundirse en él toda­vía más."


7. Quien se imagina obrar mal u obrar bien según los hombres peca por ignoran­cia.

Quien está instruido dispone las cosas y deja a Dios el cuidado de realizar su obra.

7'. No hay ley para quien habita la ley, pues él es ya la ley y el amor con el Único.

"Que los ignorantes no expliquen nada y la vida estará menos dividida."


8. La alegría de Dios está en la unión de los Sabios y en la plegaria de los santos, como está en la inspiración de los artistas, en los juegos de los niños y en los cantos de toda la naturaleza.

8'. Aquel que es verídico rápida­mente es liberado del mundo de los medio­cres, pues la luz se separa por sí misma de las tinieblas que la rodean.


9. El Libro es polvo y ceniza comparado con la viva realidad de Dios. Sin embar­go, da el medio para reconocer el manan­tial del cielo y de la tierra.

9'. El conocimiento libera al Sabio y la fe salva al santo, pero es el amor lo que los une en Dios.


10. La moral de los hombres Sabios no viola las leyes naturales.

10'. Son nuestras manos las que prepa­ran la tierra, pero la bendición del Señor es la que le hace producir su fruto.


11. Lo que halaga al bruto puede tortu­rar al santo y lo que complace al Sabio puede repugnar al hombre vulgar.

11'. Olvidaré a los que no se han acor­dado de mí, dice el Único.


12. Una vida de trabajo, de placer, de reposo, de sufrimiento, de resignación o de rebeldía no vale ni un minuto consa­gra­do a buscar a Dios en uno mismo.

12'. Quien atraviese la barrera del fuego líquido alcanzará el verdadero conocimiento del amor.


13. La resignación es como la renuncia a Dios, pues nos mantiene en la mugre que nos separa de él.

13'. Entreguémoslo todo a Dios y posee­remos el mundo sin perjuicio.


14. La felicidad está donde no hay ni separación, ni cambio, ni muerte.

14'. )Cómo podría haber reposo para el Sabio mientras una porción del Ser perma­nece exiliada en la muerte?


15. Quien sabe a donde conduce la muerte ha llenado bien su vida.

15'. Dios ofrece la luz y sólo a ella recibe.


16. El buen médico ayuda a la naturale­za, y el Sabio es paciente con todos los hombres.

16'. Hay que servirse del fin de todo para cono­cer el comienzo de todo.


17. Ninguna creencia debería ser con­ver­tida en una obligación.

Dios odia a los perseguidores y a los mediocres.

17'. Si encontráis a Dios, no lo prego­néis y sobre todo no intentéis convencer a nadie.


18. El Sabio y el loco ignoran el miedo, sin embargo, uno domina la muerte y el otro es su alimento.

18'. El absurdo es lo que libera de las prisiones del espíritu.


19. Cuando quieran convertiros en hé­roes, no estaréis lejos de convertiros en muertos.

19'. Desata antes de que arranquen.


20. La desgracia salva a aquellos que la rutina arrastraba hacia la muerte.

20'. El exceso de amor es lo que nos reconduce a Dios, y jamás la mediocridad satisfecha de sí misma.


21. El sueño, la oración, el amor, el trabajo y la droga hacen olvidar la desgracia por un tiempo, pero sólo el conocimiento de Dios nos libera de ella para siempre.

21'. Todo lo que el hombre ha arrastrado en su caída será rehabilitado con él y la creación revivirá apaciguada en el seno del Único Esplendor.


22. Reprender a un insensato es hundirlo en su locura y hacerse un enemigo gratui­tamente.

22'. No golpeemos sino por compasión y únicamente para instruir cuando el Señor formalmente lo exija.


23. Discutir con alguien inferior es ponerse a su altura y perder toda opor­tu­ni­dad de ser escuchado.

23'. El viviente va a los muertos para salvarlos, pero éstos intentan estúpida­mente matarle, pues no reconocen la luz que habita el Universo.


24. Quien tiene verdaderamente razón jamás intenta demostrarlo, pues sabe que ni siquiera la desgracia es comprendida.

24'. La santidad es la confianza en Dios, la generosidad para con todos, la abun­dan­cia en todo, la alegría con uno mismo.


25. La zarza y el malvado se apartan con el bastón; quien mete ahí la mano se enreda y se desgarra inútilmente.

25'. La sabiduría última es como la inocencia primera, con esta única dife­rencia: que una se conoce y que la otra se ignora­.


26. El conocimiento primero y último es lo que constituye la enseñanza de todos los libros santos.

"(Oh, tesoro inestimable pisoteado por los hom­bres ignorantes!".

26'. Que los creyentes que aman el Libro oren en sus corazones y digan: "Que quien nos ha hablado de tu gracia, de tu amor y de tu ciencia esté ebrio de ti para siem­pre, (oh Señor!".


27. Pocos hombres se perfeccionan en la paz, pues muchos se aburren y se ablandan en ella; y pocos son enseñados por la des­gracia, porque casi todos se agarrotan o se desesperan en ella.

27'. Jugamos con todo lo que creemos ser, pero sólo conservaremos lo que verdaderamente es.

"La incombustible pureza."


28. )Quién liberará su alma de la tierra extranjera?. Y )quién hará descender al Señor en la tierra santa?.

28'. Cuando la forma desaparece, la substancia del agua emerge del caos y manifiesta la esencia del fuego divino.


29. Por la locura del amor es como nos acer­ca­mos a Dios, y por la razón del mundo es como nos alejamos de él­.

29'. Observemos el espectáculo del mundo hasta reír o hasta llorar, pero no parti­ci­pe­mos jamás seriamente en él, so pena de per­dernos en su noche.


30. Dios vive y se mueve más allá de toda razón humana.

30'. La más pequeña experiencia de Dios vale más que todas las teologías del mundo.


31. Si queremos llegar hasta el Padre y recibir la herencia prometida, primero hemos de dejar de ser huérfanos en las tinie­blas de la muerte y, en segundo lugar, nos hemos de fijar en la Madre santa donde el amor nos madura­rá.

31'. Lo propio del amor es la confianza y el don ilimitado de si mismo en la liber­tad del Ser. Pero cuando aparece la más mínima coacción desaparecen ense­gui­da el amor y la libertad.


32. El mal no tiene existencia intrínse­ca, aparece como el ralentizador de cual­quier parce­la de vida que se aleja del manan­tial del bien eterno, que es el Ser Dios.

32'. Un correctivo para los demás y una injus­ti­cia para uno mismo: tal parece la desgra­cia para los ignorantes.


33. Los soles mueren y renacen en el agua y en la tierra nutricias.

33'. Lo que ha sido desunido por el fuego sólo puede ser reunido por él.


34. No nos comprometamos por nadie. Sólo Dios puede asumir una carga tal, pues sabe liberar de las redes de la muerte.

34'. La malicia nos ha perdido, la simplicidad nos salvará y habitaremos de nuevo en el jardín de las delicias.


35. La libertad en demasía conduce al igno­ran­te a la esclavi­tud de la muer­te.

35'. Si algo nos contraría examinemos si es útil a los demás o a nosotros mismos.


36. Sólo el que ha salido de la muerte conoce el valor del reposo en la vida reencontrada.

36'. (Oh esplendor!, (oh vida!, oh núcleo!, (a ti es a quien adoramos, (oh, Eterno de las eternidades!.


37. No violemos los límites que Dios nos ha fijado a fin de no hundirnos en una muerte más opaca.

37'. Seamos ante Dios como un cadáver en las manos del embalsamador que prepara la resurrección.

38. El final de nuestra rebeldía será el final de nuestra agitación. Un día, la desgracia nos cansará y nos acordaremos de Dios y volveremos a él.

38'. Los sabios de este mundo se humi­llarán ante el sencillo que posee a Dios y su luz.


39. Dios sonríe ante la rebeldía de los hombres, pues sabe que volverán más Sabios y más amantes después de su migra­ción en las tinieblas de la muerte.

39'. Quien conoce y posee la verdad no se cansa intentando tener razón frente a nadie.


40. Nos podemos perder eternamente si el absurdo no nos detiene en el camino del extravío y si el amor no nos reconduce a nuestro origen santo.

40'. Para algunos, Dios es una sublime realidad.

Para otros, parece ser una locura in­creíble.

"Los inteligentes han rechazado el Libro y los sabios del mundo no lo han compren­di­do en absoluto."


41. Dios no castiga a nadie, la desgra­cia sólo es el efecto de nuestro aleja­miento del manantial primero.

41'. La verdad resplandece eternamente, pero su vestidura terrestre es oscura.


42. Quien entrega todos sus dones a Dios alcanza la simplicidad divina, que es como la humildad perfecta.

42'. Cuando demos y cuando recibamos sin preocupación, estaremos cerca de Dios.


43. La desgracia es ilusoria respecto al Ser, sin embargo, ella es la que recondu­ce al hombre a su manantial.

43'. Las leyes de Dios y las de la naturaleza oprimen a quienes las violan y libe­ran a los que las observan.


44. El sabio conoce muchas cosas, pero no posee ninguna.

El Sabio posee sólo una y conoce todas las demás.

44'. Ascendiendo y descendiendo es como descu­brire­mos el movi­mien­to y el reposo de Dios.


45. No tomemos partido por nada ni por nadie, busquemos a Dios que es más urgen­te que todo el mundo entero.

45'. El Sabio actúa gratuitamente porque sabe que todo está en Dios.


46. El hombre toma conciencia en la separación, en la ausencia y en el re­torno.

46'. Permanecemos unidos en Dios, pero somos varios en el mundo, según los lugares y según los tiempos.


47. Dios es quien manda y la deidad quien ejecuta.

El hombre es quien siembra y la mujer es quien da a luz.

47'. Así como el agua ha servido para formar todas las cosas, todas las cosas volverán a ser como el agua.


48. Destruyendo a los seres y las cosas no encontraremos jamas a Dios, sino que nos fraccionaremos y nos hundiremos aún más en la muerte.

48'. Los hijos del Único imitan la obra del Padre y ya viven en paz en el mundo presente.


49. Las hábiles dialécticas no extravían a los conocedores, pues la luz santa orienta todos sus pensamientos hacia el Único.

49'. La obra es lo que provoca las discusiones, y no éstas las que engen­dran aquella.


50. Nuestra fe es como el perfume y como el recuerdo del invisible mar del mundo, donde reposa el Perfecto.

50'. El Sabio y el santo no se cansan de admirar y de alabar la creación de Dios.


51. El amor de Dios es como el recuerdo intenso de nuestra libertad y de nuestra unidad primera en la pureza del cielo.

51'. La realización del deseo está en función de la precisión de la imagen concebida, de la potencia de proyección del deseo y de la regularidad paciente de la plegaria.

52. La luz de nuestros corazones grita hacia Dios a través de las tinieblas del cuerpo que la aprisionan, y el Padre libera a la extraviada, y el Hijo aparece en el esplendor de la unión.

52'. Hay una gran belleza y una gran virtud en la obra del Señor, por eso él trabaja siempre sobre ella y no la recha­za.


53. El ignorante desconoce la instruc­ción antigua y enturbia la verdad pre­sen­te.

53'. Hay inteligencia en reconocer el origen de la desgracia que nos derriba hasta el suelo.


54. Cuando no se puede enmendar el árbol estéril, el fuego lo devuelve a las ceni­zas nutritivas y al agua fecundante.

54'. La única perfección es ascenso, des­cen­so y reposo.


55. Nadie acabará con el que dice no, salvo la absurdidad de este no evidencia­do en la muerte.

55'. La santidad es como una maldición para los que la han visto, la han oído y no la han reconocido.


56. He admirado la paciencia luminosa de la vida y he alabado a quien la madura hasta el reposo de Dios.

56'. La inteligencia del agua y la memoria de la tierra forman el cuerpo-espíritu del Universo, pero el amor del fuego es lo que le confiere el alma viva.


57. Esforzémonos en devenir inmensos a fin de reci­bir a Dios en su totalidad.

57'. No hay nada que comprender allí donde todo debe ser sentido.


58. El conocimiento verdadero implica la posesión, la absorción y la transmuta­ción.

58'. Es la naturaleza divina lo que nos consuela, lo que nos cura, lo que nos ins­tru­ye y lo que nos salva.


59. Quien lo ha dejado todo venir y lo ha dejado todo partir puede vol­ver­se útil­men­te hacia Dios, pues ya está en él.

59'. La bendición de Dios fluirá sobre el que está desnudo, y la gracia de dentro y la de fuera no formarán más que una sola agua.


60. Los amigos de Dios son poderosos, pero parecen gusanos. Poseen todas las cosas y se les trata como a miserables. Moran con la sabiduría y el mundo los cree locos. Desbordan de amor y parecen duros.

60'. La expresión más completa del amor es la generosidad y la paciencia para con todos los seres de la creación.

A ejemplo del Señor que comemos y que nos come, el Sabio enseña la luz de vida a los seres extraviados en la muer­te.


61. El mejor pensamiento, la más bella acción son los que más nos aproximan a la gratuidad divina.

61'. La aceptación, el desapego y el olvido de uno mismo son la perfección del amor en Dios.


62. El amor de Dios es el comienzo del saber, y su posesión es el fin de la cien­cia.

62'. El primer deber es hacer que apa­rezca Dios en uno mismo; el segundo es contri­buir a manifestarlo en los demás.


63. La timidez es casi siempre un orgu­llo que se oculta.

)Quién mendigará su vida al Altísi­mo?.

63'. Quien se ha librado de la voluntad de obrar bien y del miedo de obrar mal está cerca de la libertad de Dios.


64. El que se contiene es un Sabio, pero el que se violenta es un loco.

64'. El santo que quiere ir a Dios debe liberarse de las ataduras del pecado y de las de la virtud.


65. Todos los maestros han sido tratados de orgullosos por los que no podían seguirles, pero ellos sonríen sin respon­der, pues saben que se han olvidado en Dios para siempre.

65'. Observemos a los muertos de este mundo para comprender a qué sueño insen­sato se parece su ignorancia de Dios.


66. La gracia es lo que libera, el amor es lo que reúne, el conocimiento es lo que perfecciona y la unión es lo que procura el reposo.

66'. La sabiduría no ha empezado ni acabará jamás. En ella se manifiesta el amor en unidad.


67. Cuando la boca se agita, escuchemos las palabras del corazón y conoceremos la verdad respecto a los que nos hablan.

67'. El débil que dice sí y que nunca actúa acumula el desprecio de los hombres y se separa de Dios, pues la tabla podri­da no sirve ni para el agua ni para el fuego.


68. Las obligaciones del mundo parecen muy poco urgentes a quien busca a Dios.

68'. El que es instruido pide a Dios. El que no lo está se dirige a los hom­bres.


69. Pocos hombres han sido favorecidos aquí abajo con el conocimiento posesivo, pues pocos santos de entre los mejores son capaces de adquirir el poder divino sin per­juicio para ellos mismos ni para los demás.

69'. Estar poseído por Dios es ser santo.

Poseer a Dios es ser Sabio.

Pero penetrar a Dios es ser insensa­to.


70. Cuando alcancemos a Dios no omitamos entregárselo todo; si n,o le perderíamos enseguida.

70'. Nuestro amor y nuestro conocimiento se fundirán en la unión divina y el reposo vivo será nuestra recompen­sa.


71. El lenguaje puede cambiar, el espí­ritu del Libro no envejecerá, pues enseña el comienzo y el fin de la creación aparente y oculta.

71'. El Libro es para el más sutil y para el más espeso, pues participa del cielo y de la tierra. Cada uno extraerá de él según su capacidad.


72. Vencer al mundo combatiéndolo o huyendo de él, tal es la alternativa aparente que se ofrece a todos si quere­mos evitar los aplastamientos, las des­garraduras y el enfangamiento.

Sin embargo, el Sabio conoce una tercera solución que libera de todo mal, de toda servidumbre y de toda ignorancia, pues es la que separa pacientemente en nosotros la vida de la muerte.

72'. La perfección del Uno manifestado emana de la unión de la joya de oro y del loto luminoso, surgidos por la potencia del soplo divino del caos tenebroso y oculto.

"El último en nacer es el hijo querido del Padre y de la Madre y el hermano bienama­do de las grandes almas."


Insensato, lo que siembras no recobra vida si antes no muere...El cuerpo es sembrado corruptible y resucita inco­rrup­tible. Es sembrado depreciable y resucita glorioso, es sembrado enfermo y resu­cita lleno de fuerza. Es sembrado animal y resucita espiritual.

  PABLO.

Lo que está abajo es como lo que está arriba y lo que está arriba es como lo que está abajo, para hacer el milagro de una sola cosa.

  HERMES TRISMEGISTO.